Olimerca.- Hace unos días, Bruselas acogía la reunión del Grupo de Trabajo del aceite de oliva en el Copa-Cogeca, en la que se puso sobre la mesa la preocupación por la rentabilidad del sector y la evolución de la PAC en los próximos años. Se destacaba que, para que la PAC sea realmente eficiente y competitiva, es fundamental reducir los costes de producción. Sin embargo, con la estructura actual del olivar, esto es muy difícil de conseguir. 

En este sentido, se apuntaba que la convergencia de la PAC en 2027 alcanzará el 85% en España, lo que dejará dos zonas diferenciadas en las que la ayuda media por hectárea será de 360 € y 260 €, respectivamente. Esta reducción de las ayudas afectará directamente a la viabilidad de muchas explotaciones, especialmente aquellas con mayores costes de producción.

Coste de producción
Uno de los aspectos más alarmantes abordados en la reunión ha sido el elevado coste de producción del aceite de oliva, que en el olivar tradicional no mecanizable en secano alcanza los 4,61 €/kg. Este valor se encuentra muy por encima de los precios actuales del aceite, que en muchos casos están por debajo de los 4 €/kg. Esta diferencia implica que muchos productores están vendiendo por debajo del coste de producción, generando pérdidas. Se ha recordado que, hasta ahora, la rentabilidad del olivar ha dependido en gran medida de las subvenciones, pero con la nueva estructura de la PAC y el proceso de convergencia, esta fuente de ingresos se reducirá considerablemente. Si no se actúa con rapidez, ningún tipo de olivar será rentable en el futuro.

Ante esta situación, los agricultores se enfrentan a una decisión crucial: reconvertirse o vender. En este sentido, Asaja ha hecho un llamamiento para no abandonar a los olivareros de siempre, quienes han sido el pilar fundamental de este sector durante décadas. Sin apoyo ni medidas concretas, muchos de ellos se verán obligados a dejar la actividad, lo que podría suponer una pérdida irreparable para el campo español. 

El olivar tradicional, que no puede mecanizarse fácilmente, es el que se encuentra en una situación más crítica. Si no se mejora la rentabilidad, estas explotaciones desaparecerán progresivamente. Para evitarlo, es imprescindible encontrar soluciones que permitan producir aceite a un coste menor y con un mejor precio en el mercado.

A nivel global, se observa cómo países como Australia y Brasil ya han comenzado procesos de reconversión del olivar sin dificultades, lo que los está posicionando como competidores cada vez más fuertes. España no puede quedarse atrás en este proceso.

Asimismo, Asaja ha defendido la necesidad de desarrollar un plan integral de reconversión del olivar, similar al que en su momento se llevó a cabo con el viñedo. Considera que “este enfoque permitiría modernizar el sector y hacerlo más eficiente, productivo y sostenible. En Italia, el sector también está explorando una estrategia de reconversión inspirada en el modelo vitivinícola, lo que refuerza la idea de que este es el camino a seguir para garantizar el futuro del olivar mediterráneo”.

Próxima reunión
Desde Copa-Cogeca, se han comprometido a organizar una nueva reunión exclusivamente centrada en la reconversión del olivar, que se celebrará el próximo 10 de abril, con el objetivo de definir qué medidas pueden tomarse para apoyar a los productores.

Por último, se ha abordado la situación geopolítica y la posibilidad de que Estados Unidos retire los aranceles al aceite de oliva importado. Esta propuesta ha surgido por iniciativa de la embajada americana en Italia, con el respaldo de FEDEOLIVE, y se discutió en el Grupo de Diálogo Civil del 18 de marzo. La eliminación de estos aranceles podría mejorar la competitividad del aceite de oliva español en el mercado estadounidense, lo que supondría una oportunidad para aumentar las exportaciones y aliviar la crisis de precios.