Olimerca.- El Gobierno de Estados Unidos ha revolucionado al mundo entero con el anuncio de aranceles a los productos importados. Bautizado por su presidente como el Día de la Liberación, Donald Trump impondrá aranceles del 20% para los productos procedentes de la Unión Europea, a partir del 9 de abril, y entre los sectores más perjudicados está el aceite de oliva español.
España es el primer exportador mundial de este producto y Estados Unidos el mayor importador, ya que solo produce el 5% dentro del país, es decir, 10.000 toneladas, cuando su consumo asciende a 400.000 toneladas.
Desde hace más de una década, el mercado estadounidense es el segundo que más aceite de oliva español adquiere, solo por detrás de Italia, de forma que en los últimos años representa en torno al 15% de las ventas. Por volumen, el año de mayores ventas fue 2020, cuando se superaron las 155.000 toneladas, aunque el año pasado se marcó un récord en el valor de esas exportaciones, al superar por primera vez los mil millones de euros.
Las reacciones del sector no se han hecho esperar
La Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva, (ASOLIVA), lamenta la decisión tomada ayer por la administración de Estados Unidos y asegura que “se debe tener en cuenta que el consumo del 98% de los aceites de oliva en Estados Unidos procede de la importación, por lo que estos aranceles se traducirán en un encarecimiento del precio de compra que deberá ser asumido por el consumidor estadounidense”.
Desde Asaja Jaén, apuntan “a la necesidad de mantener una estrategia clara, que entre otras cuestiones pasa por la necesidad de abaratar costes de producción a través de la reconversión, abrir nuevos mercados y que se tengan en cuenta los beneficios del aceite de oliva para la salud”.
España es el primer exportador mundial de este producto y Estados Unidos el mayor importador, ya que solo produce el 5% dentro del país, es decir, 10.000 toneladas, cuando su consumo asciende a 400.000 toneladas
Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG de Andalucía considera que la Unión Europea debe responder con determinación a la imposición de aranceles anunciada por Donald Trump, defendiendo y poniendo en valor su tejido productivo y el modelo profesional de agricultura.
Dcoop reclama a las autoridades europeas y españolas respuestas ante esta nueva situación y pide que defiendan los intereses de todos los productores europeos. “No se debe caer en la tentación de dividirse según los intereses de cada país o según qué producto. Estamos ya hartos de que el sector agroalimentario sea el pagano de los acuerdos comerciales donde se prima el interés de otros, como el siderúrgico o el automovilístico”.
También Copa y Cogeca expresan su profunda preocupación por el anuncio de ayer del presidente estadounidense Donald Trump que “conducirá a una escalada de las tensiones comerciales entre dos socios comerciales clave, lo que amenaza con socavar un sector que depende de la estabilidad y de mercados abiertos y predecibles”.
La respuesta del Gobierno español
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado esta mañana la movilización de un "escudo" de 14.100 millones de euros para para "mitigar el impacto negativo" de los aranceles de Trump. "España no va a esperar a ver lo que ocurre. Vamos a responder de forma anticipatoria. Si la tormenta se acaba desatando, que España cuente con un doble paraguas: el paraguas europeo y el español", ha señalado.
La respuesta de la UE
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado a los aranceles de Trump como “un duro golpe para la economía mundial”, que “sufrirá enormemente”. Ha asegurado que “la incertidumbre se disparará, desencadenará un mayor proteccionismo y las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo”.
Asimismo, Von der Leyen ha señalado que “no hay una solución clara a la complejidad y el caos que se está creando a medida que todos los socios comerciales de EEUU se ven afectados”.
En este sentido, ha afirmado estar dispuesta a “apoyar cualquier esfuerzo para que el sistema comercial global se adapte a las realidades de la economía global”, pero considera que “recurrir a los aranceles como primera y última herramienta no lo solucionará”.
Ha añadido que “desde el principio, siempre hemos estado dispuestos a negociar con EEUU para eliminar cualquier barrera restante al comercio transatlántico. Al mismo tiempo, estamos preparados para responder”.
La presidenta de la CE ha anunciado que “nos preparamos para nuevas contramedidas, para proteger nuestros intereses y negocios si las negociaciones fracasan. También estaremos atentos a los efectos indirectos que estos aranceles podrían tener, ya que no podemos absorber el exceso de capacidad global ni aceptaremos el dumping en nuestro mercado”.
Considera que “no es demasiado tarde para abordar las preocupaciones mediante negociaciones. Para ello, nuestro Comisario de Comercio, Maros Šefčovič, mantiene un diálogo permanente con sus homólogos estadounidenses. Trabajaremos para reducir las barreras, no para aumentarlas. Pasemos de la confrontación a la negociación”, ha destacado.
Indudablemente, nos encontramos ante una situación muy complicada y compleja que podría desencadenar en un nuevo orden mundial. Como decía esta misma mañana Feijoo, sería como retroceder un siglo en las relaciones comerciales internacionales de todo occidente.
Estaremos pendientes de los próximos pasos que se den en las negociaciones y los detalles de esta decisión.