Olimerca.- En línea con el aumento de la demanda de los consumidores, Italia se propone incrementar su producción de aceite de girasol, centrándose en la calidad, la sostenibilidad y la trazabilidad. Según la Asociación Italiana de la Industria del Aceite de Oliva, Assitol, las cifras son “muy prometedoras, tanto en Italia como a nivel mundial”.

Según publica Olio Officina, el presidente del Grupo de Aceites de Semillas de la Asociación, Carlo Tampieri, ha asegurado que “no podemos contar con las grandes cantidades de semillas procedentes de Europa del Este. Las tensiones geopolíticas de los últimos años han afectado al panorama económico general, así como a las empresas. Sin embargo, los datos de consumo confirman el momento positivo del sector, que aún tiene un gran potencial de desarrollo”.

Para satisfacer las necesidades actuales, la industria debe recurrir a las importaciones, que de media alcanzan las 600.000 toneladas

Según los últimos datos, la producción mundial de semillas de girasol ha alcanzado los 56 millones de toneladas, con Rusia y Ucrania a la cabeza. La producción italiana equivale a 293.000 toneladas de semillas.

El año pasado, la industria italiana produjo 164.000 toneladas de aceite de girasol, cuando de media produce unas 150.000 toneladas, pero cantidad todavía insuficiente para cubrir la demanda.

Para 2025, las previsiones de consumo en Italia son de 791.000 toneladas, lo que equivale a un aumento del 2,3%. De hecho, las semillas de girasol desempeñan un papel fundamental en numerosos sectores productivos, desde el aceite, utilizado en la industria alimentaria y de panadería, hasta las harinas para uso ganadero y las oleínas, esenciales para la industria oleoquímica y energética.